Cuando los vacacionistas son tantos y los quitasoles, carpas y otros accesorios también abundan, se nos dificulta el poder disfrutar de la playa.
Estos jóvenes veraneantes, en amena conversación, no se dan cuenta que están perdiéndose la puesta de sol a la cual dan las espaldas.
Me gusta ir a la costa en Primavera. No hay multitudes.
En vez de malezas y basuras, se puede gozar de la belleza de las flores silvestres.
De tenderse en la arena sin que nos llegue un pelotazo. Sumergirse en el agua libre de tablas de surf.
Y ver la llegada de la noche estrellada y silenciosa. Acompañados de la magnificencia del universo del cual somos menos que un granito de arena.
Estos jóvenes veraneantes, en amena conversación, no se dan cuenta que están perdiéndose la puesta de sol a la cual dan las espaldas.
Me gusta ir a la costa en Primavera. No hay multitudes.
En vez de malezas y basuras, se puede gozar de la belleza de las flores silvestres.
De tenderse en la arena sin que nos llegue un pelotazo. Sumergirse en el agua libre de tablas de surf.
Y ver la llegada de la noche estrellada y silenciosa. Acompañados de la magnificencia del universo del cual somos menos que un granito de arena.
